Cada vez con más frecuencia los profesores de matemáticas nos
vemos obligados a ser meros transmisores de "recetas". Las causas
son variadas, pero fundamentalmente, la presión de la reducción
horaria y ampliación de temario, así como de la obtencción
de resultados rápidos en la consecución de objetivos, nos ponen
a velocidad 100 y raciocinio 0. Si tocamos el tema de la Estadística
el problema se acentúa, ya que además de las trabas sociales se
añaden las académicas. Este es el bloque que nunca se da, y que
hasta ahora, por formar parte del temario de selectividad, se "apuraba"
a "inyectar" a los alumnos de 2º BAC. (Sería motivo de
otra comunicación el futuro de estos contenidos en Secundaria, si como
parece se elimina de la prueba)
Nadie duda de la importancia de la estadística básica, ya que
ningún alumno que se precie de serlo puede llegar a buen término
sin saber hallar la media aritmética de sus notas, y socialmente estará
mal visto que no sepa interpretar la gráfica de la subida del IPC.
Pero curiosamente, parece menos importante saber cuántas primitivas tendríamos
que cubrir para obtener el ansiado premio que nos libraría de estos y
otros quebraderos de cabeza ....
Para todos los interesados en romper una lanza por la enseñanza básica
de la combinatoria y probabilidad quiero hacer una propuesta de secuenciación
de ambos bloques temáticos, que se iniciaría separádamente
y confluiría en los últimos cursos.
La distribución empezaría en el Primer Ciclo de secundaría
y terminaría en 2º de Bachillerato, pero siempre con la inestimable
ayuda de la calculadora que pemitiría afianzar los conceptos antes que
las fórmulas, y trabajar el ¿Por qué? antes de el ¿Cómo?